Cómo Confesarse

Como pecadores, reconocemos nuestras limitaciones y fracasos humanos y también el amor ilimitado de Dios con nosotros. Dios nos ama y nos perdona, y el sacramento de la reconciliación hace realidad este don del perdón en la vida del pecador. Estamos restaurados a una relación adecuada con Dios. A través de la purificación de nuestros pecados y la culpa, una vez más somos sanos y santos.

  1. PREPARACION: Antes de ir a la confesión, tómese un tiempo para prepararse. Comienza con la oración y reflexiona sobre tu vida desde tu última confesión. ¿Cómo han descuidado ustedes, en sus pensamientos, palabras y acciones, de vivir los mandamientos de Cristo de "amar al Señor, a vuestro Dios, con todo vuestro corazón, con toda vuestra alma y con toda vuestra mente" y "amar a vuestro prójimo como a vosotros mismos" (Mt 22, 37, 39)? Como ayuda con este "examen de conciencia", podrías repasar los Diez Mandamientos o las Bienaventuranzas (Ex 20:2-17; Dt 5:6-21; Mt 5:3-10; ó Lc 6:20-26).
  2. EL SALUDO: El sacerdote le dará la bienvenida; puede decir una breve bendición o leer un pasaje de las Escrituras.
  3. LA SEÑAL DE LA CRUZ: Juntos, tú y el sacerdote harán el Signo de la Cruz. Entonces pueden comenzar su confesión con estas o palabras similares: "Bendíceme, Padre, porque he pecado. Ha sido [dar días, meses o años] desde mi última confesión".
  4. CONFESIÓN: Confiesa todos tus pecados al sacerdote. Si no está seguro de qué decir, pida ayuda al sacerdote. Cuando haya terminado, concluya con estas o otras palabras similares: "Lo siento por estos y todos mis pecados."
  5. PENITENCIA: El sacerdote propondrá un acto de penitencia. La penitencia podría ser la oración, una obra de misericordia o un acto de caridad. También podría aconsejarte sobre cómo vivir mejor una vida cristiana.
  6. ACTO DE CONTRICIÓN: Después de que el sacerdote haya conferido su penitencia, ore un acto de contrición, expresando pesar por sus pecados y resolviendo no pecar más.
  7. ABSOLUCIÓN: El sacerdote extenderá sus manos sobre su cabeza y pronunciará las palabras de la absolución. Respondes, "Amén".
  8. ALABANZA: El sacerdote generalmente alabará la misericordia de Dios y te invitará a hacer lo mismo. Por ejemplo, el sacerdote puede decir: "Da gracias al Señor porque es bueno". Y tu respuesta sería: "Su misericordia perdura para siempre" .
  9. DESPEDIDA: El sacerdote concluirá el sacramento, a menudo diciendo: "Ve en paz".